Una idea podría definirse como un concepto, un juicio o una representación que surge en nuestra mente y que nos predispone para la realización de un plan con la intención de llevarlo a cabo. Ello aplicado a la empresa, podría ser una idea de negocio.

Aunque tener una idea de negocio parezca sencillo no lo es ya que tiene que surgir de la racionalidad y la creatividad: identificar un problema, ver las oportunidades, aprovechar sus fortalezas y tomar acción.

No todas las ideas son buenas, ni todas las acciones las acertadas. Por ello, es importante hacer un análisis profundo de cada paso a tomar, identificar las debilidades y las fortalezas de esa idea y tomar las decisiones correctas.

A continuación, os detallaremos 6 pasos a seguir para poner en marcha una idea de negocio:

1.-Identificación de un problema. Un nicho de mercado.

Tu idea será la solución a un problema, a una carencia o a una situación que está por resolver. De este modo, las personas la identificarán como “lo que estaban buscando” y que no existían. Analiza qué se necesita, fíjate en lo que otros no se hayan fijado y sácale partido.

2.-Propuestas de soluciones: Tormenta de ideas.

¿Cómo solucionamos ese problema?, ¿qué podemos ofrecer?, ¿un producto?, ¿un servicio? En este paso, se trata de ahondar en la imaginación, buscar propuestas y soluciones para cubrir el nicho de mercado identificado. Déjate llevar por la imaginación, escribe todo lo que se te ocurra, aunque sea algo extravagante una idea te puede llevar a otra, pero no pierdas nunca de vista el objetivo real: solución de problemas. Esta fase es larga y difícil, el pilar de todo. Tómate tu tiempo hasta que estés seguro, busca ayuda o consúltalo con personas de confianza, será la base firme de tu negocio.

3.- Define tu idea: define el producto y/o servicio

En este punto debes definir cada detalle de tu producto o servicio, qué es, en qué consiste, cuáles son sus características y funcionalidades, qué necesidades específicas cubre, con qué otros productos o servicios puede complementarse… Todo lo que se te ocurra, cuanto más detallado esté tu producto más fácil será continuar con los pasos siguientes.

Puede suceder, que al ir avanzando tengas que volver atrás y retocar algunas cosas que no habías visto antes. Es bueno, no te desanimes, rehazlo de nuevo.

4.- Analiza tus posibilidades.

Este es el momento de poner los pies sobre la tierra, ya que con este estudio obtendrás muchas respuestas y decidirás si pondrás en marcha tu idea o no. Para encontrar estas respuestas hay que hacerse las preguntas adecuadas, entre ellas son fundamentales las siguientes:

ANÁLISIS EXTERNO E INTERNO:

  • Analiza la situación actual del sector en el que quieres introducirte (análisis externo), se trata de variables externas que no puedes controlar, como el entorno económico, legal, socio/cultural y entorno tecnológico.
  • Analiza la situación interna de tu empresa (análisis interno), los recursos de los que dispones, gastos y costes, necesidad de personal, las 4P´s (producto, precio, comunicación y distribución), competencia…

ANÁLISIS DAFO:

Recopila la información anterior, analiza e identifica:

  • Debilidades y fortalezas
  • Oportunidades y amenazas

DEFINE TU PÚBLICO OBJETIVO

¿A quién te diriges? Detalla un perfil de tus potenciales clientes, edad, sexo, estudios, localización, profesión, actitudes, aficiones, necesidades…

ESTUDIO DE MERCADO

Consiste en realizar un cuestionario en base a la información recogida en los pasos anteriores, con él puedes conocer cómo reaccionaría el mercado ante la puesta en marcha de tu negocio/producto/servicio. Te permitirá obtener una muestra a pequeña escala de la respuesta que tendría tu público objetivo ante tu idea. Además obtendrás mayor información: qué quiere el público, qué puede mejorarse, qué cambiarían, dónde lo comprarían… Sería una fuente de información interna y fiable.

5.-Estrategia: definir objetivos a corto plazo y a largo plazo

Es el momento de ponerse a la acción, define una estrategia, márcate objetivos inmediatos y asequibles a corto plazo: constitución empresa y búsqueda de local (si es el caso), visitas a clientes, publicidad tradicional y/u online, búsqueda de asesoramiento empresa (materia fiscal, contable…).

Define otros objetivos a más largo plazo y más ambiciosos, aunque no demasiado o te desanimarás: número de ventas y/o clientes habituales, ámbito geográfico, número de productos o servicios, personal, redes sociales..

6.-Control: ¿qué está mal o es mejorable?

Es importante que cada cierto tiempo hagas un examen y analices los resultados. Si no son los esperados, busca la causa, repasa lo que has hecho mal y cambia lo que se necesario para alcanzar tus objetivos. Si los resultados son buenos es el momento de seguir mejorando, afianza tu posición y busca nuevas ideas, nuevos proyectos o nuevas formas de acercarte a tu cliente y aumentar tus ventas.

Estos han sido nuestros consejos, si quieres profundizar en ellos no dudes en contactar con nosotros, estaremos a tu disposición.

 

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